jueves, 6 de mayo de 2010

LLEGA LA HORA DE DESPEJAR LAS "X"



Llega la hora de despejar las “X”.

Señores, tenemos un verano por delante que promete emociones fuertes. Probablemente pensarán que cada verano se dice lo mismo pero este año es diferente, créanme. Este año hay Mundial y ello supone luces, cámaras, marketing, parafernalia y atención globalizada que acaban desembocando en tensión, rumores, nervios, pasión, fichajes, y actuaciones individuales y colectivas que con el tiempo pasarán a formar parte del memorándum colectivo.

Pero antes de la fiebre mundialista -que cada cuatro años invade al planeta Tierra-, durante un mes tenemos varias “X” por despejar todavía.

Y es que estamos en la tramo final de temporada, en esas dos semanas donde todo se decide, donde los periodistas, los dirigentes y los aficionados ponen las notas y las etiquetas de vencedores y vencidos, de campeones y fracasados.

¿Quién ganará la Liga más igualada de los últimos años y a la vez tan desigual? ¿Quién acabará entrando en Champions: Mallorca o Sevilla? ¿Qué dos equipos acompañaran a Sevilla o Atlético de Madrid en la Europa League? ¿Quién se coronará como “Rey de Europa” en la final de la Champions League de Madrid? ¿será Mourinho capaz de igualar a su “enemigo íntimo” Pep Guardiola y lograr un triplete antológico con el Inter?, ¿veremos al Atlético de Madrid conseguir el doblete más surrealista que se recuerda en años? ¿Qué tres equipos bajaran a los infiernos de la 2º división, y cuales saborearán de nuevo las mieles de la Liga BBVA? ¿Qué sucederá en la siempre complicada y comúnmente olvidada 2ºB? ¿Conseguirá un histórico como el Real Oviedo ascender a 2º división y empezar a cumplir con su lema que reza “VOLVEREMOS”?

En las ligas internacionales el menú es igual o más suculento si cabe. Ya hemos despejado algunas incógnitas que nos han tenido entretenidos toda la temporada. Conocemos que el Twente en Holanda, el Anderlecht en Bélgica, el Glasgow Rangers en Escocia, el Shakthar Donetsk en Ucrania, y el Olympique de Marsella en Francia se han proclamado brillantemente campeones ligueros. Ajax, PSV, Brujas, Standard de Lieja, Celtic, Dinamo, Lyon y Burdeos entre otros lloran amargamente sus penas ligueras.

Pero quedan muchas dudas por resolver; algunas parecen bastante evidentes como que el Inter, Benfica y Chelsea serán campeones de Liga este fin de semana en Italia, Portugal e Inglaterra respectivamente. Ahora bien, para “blindar” sus respectivos campeonatos deberán ganar sus encuentros en casa ante rivales menores (Atalanta, Rio Ave y Wigan), los cuales estarán motivados al verse protagonistas por un día. La Roma, el Sporting de Braga y el Manchester United tienen claro que para tener alguna remota opción deberán ganar sus respectivos compromisos y esperar el pinchazo del rival.

Vibrante está a su vez la SuperLig turca donde Fenerbahce y Bursaspor se pelean la liga a falta de dos jornadas dramáticas con un punto de ventaja a favor de los de Estambul y con el Galatasaray de Rijkaard ya sin opciones. Por colarse en la Champions habrá batalla hasta el final en todos los campeonatos nacionales destacando sobremanera el Palermo vs Sampdoria de este fin de semana que promete ser un partidazo antológico.

Estos finales apretados en los campeonatos domésticos se nos irán mezclando con las listas de convocados para el Mundial de las 32 selecciones participantes, acompañadas de sus respectivas y patrias polémicas por las inclusiones y las ausencias. Un clásico. Nunca llueve a gusto de todos.

Y por fin y cuando todo este decidido a nivel nacional llega el gran acontecimiento que llevamos cuatro años esperando: El MUNDIAL DE SUDÁFRICA. La hora de globalizar al deporte rey y buscarle heredero a Italia.

¿Quién se alzará campeón? ¿Qué papel tendrán las grandes favoritas? ¿Quién se alzará como mejor jugador del torneo? ¿Quién será el Bota de Oro del Mundial? ¿Llegará por fin el momento de las selecciones africanas? ¿Quién se llevará el duelo Messi vs Cristiano Ronaldo en modo selección nacional? ¿Conseguirá España por fin alzarse con un Mundial esta vez que acude como favorita?

Pero es que lo bueno, es que cuando acabe el Mundial y algunos pocos celebren y otros mucho lloren, llega el mercado de fichajes, la rumorología que amenaza con colarse y despistar a más de uno en Sudáfrica, las portadas, los dimes y diretes, los cambios de cromos, las cesiones, las operaciones a tres bandas y los grandes fichajes de campanillas.

Y así, a lo tonto, llegaremos al mes de setiembre y se dará el pistoletazo a la temporada 2010/2011, volviendo de este modo a empezar este círculo vicioso y precioso llamado fútbol.

¡Que lo disfruten!

martes, 4 de mayo de 2010

LA DIGNIDAD DEL FUTBOL




Este escrito ha sido elaborado por un grupo de bloggers, dolidos a causa del maltrato que existe hacia los aficionados al fútbol desde ciertos medios. El objetivo es mostrar la unidad de la afición contra la dejadez periodística, y esperamos que el resto de aficionados al fútbol lo secunden, lo apoyen y lo difundan en la medida de lo posible. Muchas gracias y ánimo.


La dignidad del fútbol


Después de años de retransmisiones televisivas, parece que más que evolucionar hacia un formato mejor para el espectador y cliente, involuciona de manera que el perjudicado no es sólo este último, sino el fútbol en sí mismo. Hablo de las calamitosas retransmisiones que en los últimos años nos han ofrecido emisoras nacionales como Telecinco o La Sexta, pasando por Antena 3, TVE y todas las autonómicas. No es la intención de este escrito el desmerecer como profesionales a los que se han encargado de ello, pero sí el recordarles a quién se deben y a qué propósito sirven, que no es otro que el de hacer más amenas, divertidas y didácticas las retransmisiones tanto de fútbol como de otros deportes.

La gota que colmó el vaso, la puntilla, la puso la lamentable retransmisión que Telecinco hizo del partido que enfrentó al Liverpool FC contra el Atlético de Madrid. Lamentable, por muchos motivos, pero en especial por el maltrato hacia el espectador, no sólo hacia el aficionado del Atleti, que supone el hecho de la inexistente cobertura brindada al encuentro, tanto en el pre-partido -¿alguien vio el “You’ll Never Walk Alone?”- como en el post-partido. Durante los minutos en los que transcurrió el choque, tanto JJ Santos como Guillermo Amor regaron a la audiencia con mentiras, como la supuesta mudanza que el Liverpool llevará a cabo la próxima temporada, una mudanza de estadio que sólo existe en la imaginación del narrador o en Wikipedia. Otra falta de respeto y de rigor cometida por JJ Santos consistió en hablar sobre un jugador del Liverpool, Babel en concreto, situándolo en una posición en la que ha jugado sólo un puñado de veces en su carrera deportiva. Estos ejemplos sirven para ilustrar acerca de la incompetencia que rodea a las retransmisiones futbolísticas, y serían anecdóticos si no se repitieran de forma sistemática, haciendo hervir la sangre del aficionado al fútbol, que ve y oye cómo intentan tomarle el pelo delante de sus narices.

Hoy en día, el mundo de la comunicación evoluciona hacia una mayor intercomunicación e interactividad en los diferentes medios. Se acabaron los tiempos de quejas por correo, basta con que un profesional cometa un error gramatical para que ya se comente en las distintas redes sociales. No hay que tomar estos avances en la tecnología como enemigos, sino como un medio para mejorar y acabar con numerosos errores frecuentes en los medios de comunicación, especialmente en aquellos que se dedican al deporte, que es lo que tratamos aquí.

Si hace 4 ó 5 años, un narrador de fútbol daba un dato erróneo, pronunciaba mal un nombre o decía vulgaridades del tipo 'échale huevos, Atleti, échale huevos' (JJ Santos dixit) no pasaba nada. Una decena de telespectadores mandarían un mail y dejarían su queja a la televisión en cuestión. ¿Trascendencia de la queja y de los despropósitos del profesional en cuestión? Cero.

Hoy día, centenares, millares de aficionados se hacen eco de los atentados hacia la profesión, hacia el periodismo. No entramos a valorar si fulanito nos gusta más o si menganito nos cae mejor, tampoco se trata de críticas “por sistema”. Si se hacen constantemente comentarios –nada positivos- sobre las narraciones de los JJ Santos, Sergio Sauca, Antonio Esteva y cía no es porque sean “por sistema”, sino porque, lamentablemente, abundan y mucho. Nos hemos familiarizado con despropósitos tales como forofos delante de un micrófono, informaciones erróneas (como puede ser decir que el Liverpool inaugurará estadio el año próximo) o ciertas cosas que denotan una falta de interés absolutamente. ¿Cómo puede ser que JJ Santos se siga refiriendo al Fulham con esa pronunciación? Se puede entender que alguien se equivoca, pero no que no rectifique y siga cayendo en el mismo error una y otra vez.

Mención especial al comportamiento del ente público con la Premier League, que nuestro dinero nos ha costado (porque el presupuesto de RTVE sale de nuestros bolsillos), quizás demasiado para el trato que está recibiendo.

¿Que nos hayamos familiarizado con estas dantescas situaciones debe hacer que sigamos impasibles ante ellas? ¿Podemos hacer algo, los telespectadores, para evitar que esto continúe así? Lo dudamos.

Como se ha dicho, no se duda de la profesionalidad, sino de la ética de algunos comunicadores que se ponen delante de un micrófono con el objetivo de transmitir una información que no poseen, de venderse como conocedores de algo que no conocen. Quizás lo hagan sin maldad, pero desde luego esta práctica no es más que un engaño y una falta de respeto hacia la audiencia, que, desde luego, no es tonta.

Basta con palpar un poco por el mundo del periodismo deportivo “indie” para darse cuenta de que hay mucho joven cualificado con ganas de desarrollar esta profesión, con rigor (palabra fundamental en el periodismo) y profesionalidad impecable. De esta manera, los aficionados al fútbol, como oyentes, espectadores, y si quieren clientes, pedimos por favor que el nivel de interés sea equitativo por parte del aficionado y la emisora hacia las retransmisiones.

Si la información deportiva (principalmente en las televisiones generalistas) deja mucho que desear, el periodismo en general tampoco se salva. Cada vez más gente se manifiesta en contra de todo esto. La Libreta de Van Gaal es un referente y pionera en este asunto. Grupos de Facebook como “Por el despido de Eduardo Inda de Marca y su expulsión del periodismo” (más 21.000 seguidores en apenas 2 meses de vida) reportan una gran difusión a este “movimiento”.

Todos tenemos algo en común: queremos que cambie, para bien, el periodismo en general y las retransmisiones deportivas en particular.



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viernes, 30 de abril de 2010

INFORME INTERNACIONAL: Iconos africanos




África recibe por primera vez el Mundial y lo hace con esperanza.


INFORME INTERNACIONAL

EL FÚTBOL AFRICANO ESPERA EL MOMENTO.

En breve arranca la cita que todo el planeta espera con ansiedad. Sudáfrica 2010 está cada vez más cerca. El primer mundial de la historia en el continente africano es sin duda un motivo más que relevante y significativo para que desde Football Vintage dediquemos un pequeño homenaje a los futbolistas africanos que más han calado en el memorándum colectivo en las últimas décadas.

Seis países como Argelia, Ghana, Nigeria, Camerún, Costa de Marfil y Sudáfrica llevarán con orgullo y responsabilidad la bandera del emergente fútbol africano. Son selecciones capaces de sorprender a cualquiera llegado el momento, si bien, uno añora un poco a un equipazo como es Egipto, la heptacampeona africana que no participa en un Mundial desde Italia 90.

Las selecciones africanas gozaran con la ventaja de ser “anfitrionas” por primera vez en un Mundial, si bien es cierto que podrían acusar la presión en algún momento del torneo de estar jugando en “casa” -en términos continentales-.

África lleva tiempo “amenazando” con competir para ganar un Mundial como ya acontece en las categorías inferiores donde esencialmente nigerianos y ghaneses coleccionan mundiales juveniles con asiduidad.

Existen estrellas africanas que veremos en el presente Mundial mundialmente reconocidas por su excelente calidad futbolística y por militar o haber militado en los mejores equipos del mundo, es sin duda el caso de la roca ghanesa Michael Essien, los marfileños Yaya Touré o Didier Drogba, el león indomable Samuel Eto’o o el ya vetusto pero siempre elegante capitán nigeriano Nwankwo Kanu.

Además de estos “primeros espadas” existe otro elenco de jugadores que están en disposición de dar el salto de calidad necesario y colocarse en el primer plano del fútbol mundial, hablamos de gente como los jóvenes y ya contrastados ghaneses Inkoom (Basilea), Vorsah (Hoffenheim), Muntari (Inter) o Kwadwo Asamoah (Udinese), los argelinos –siempre competitivos- Ziani (Wolfsburg), Matmour (Borussia M.), Bougherra (Rangers) o Belhadj (Portsmouth), el marfileño Salomon Kalou (Chelsea), el jefe de los "Bafana Bafana" Steven Pienaar (Everton), el eje vertebrador de las “águilas verdes” Obi Mikel (Chelsea), el lateral zurdo del Marsella Taye Taiwo –conocido como el Roberto Carlos nigeriano- o el delantero marfileño Gervinho que está maravillando en el Lille francés.

Han sido muchos los jugadores africanos de excelente calidad que no han tenido el orgullo y privilegio de pisar un Campeonato del Mundo, así por ejemplo me viene a la cabeza el genial George Weah (Liberia) o los ghaneses Anthony Yeboah o Abedí Pelé,

Seguramente coincidiremos en que el punto de inflexión del fútbol africano surgió en aquel mundial de Italia’ 90 donde una sorprendente Camerún, con el inolvidable Roger Milla a la cabeza puso en jaque el orden internacional del fútbol al caer en una prórroga memorable contra la Inglaterra de Lineker & Gazza entrenada por Bobby Robson, en los cuartos de final del campeonato.

Han pasado casi 20 años desde aquel partido en Nápoles que supuso el primer aviso serio a las potencias europeas y sudamericanas y lo cierto es que lista de futbolistas africanos que han destacado al mayor nivel futbolístico desde entonces es muy extensa y variada.

La consagración de África como tierra del nuevo fútbol emergente se produjo seis años después en los Juegos Olímpicos de Atlanta’96, donde Nigeria logró el oro tras ganar 4-3 en la final a Brasil y después de remontarle un 1-3 en contra. En aquel partido un joven de casi dos metros de altura llamado Kanu maravillaba al mundo.

Ver africanos jugando en las principales ligas europeas es hoy lo más normal del mundo, no obstante hace tres décadas era algo excepcional. El gran Eusebio, natural de Mozambique, fue el referente común de toda África aunque jugaba para el Benfica y para Portugal. Pero, en general, Europa daba la espalda al fútbol africano y eran muy pocos los jugadores que tenían la suerte de ser profesionales en los “desconfiados” clubs del viejo continente.

Seguramente la puerta a las nuevas e incipientes generaciones se abrió con el maliense Salif Keita (el tío del Seydou, hoy jugador del Barça quién se proclamó vencedor del primer balón de oro africano en 1970 y que jugó y fue pieza importante en Saint Etienne, Olympique de Marsella y Valencia).

Más tarde llegarían los Madjer (Oporto), N’Kono (Espanyol), Weah (Paris Saint Germain), Finidi (Ajax) y ya más recientes tenemos a los Kuffour, Naybet, Okocha, Kanu y así un largo etcétera.

De los jugadores africanos ya retirados o semiretirados me quedo con está selección de 20 joyas que a mi juicio son historia del planeta fútbol.

Son los 20 jugadores que entrarían en mi convocatoria de grandes clásicos africanos de los últimos 20 años.

Otros grandes del fútbol como Eusebio (Mozambique), Gentile (Libia), Desailly (Ghana) o Vieira (Senegal) nacieron en África pero defendieron ya fuera por interés personal o por presiones los colores de Portugal en el caso de Eusebio, Italia en el caso de Gentile y Francia en el caso de Desaelly y Vieira.


Camerún

Tommy N’Kono: Portero (Canon Yaoundé, Espanyol, Sabadell).

Balón de oro africano en 1979 y 1982. Finalista de la UEFA 1988 con el Espanyol

Participó en tres mundiales: España 82, Italia 90 y USA 94.

Rivalizó como mejor portero del continente con su compatriota Joseph-A. Bell



Roger Milla:
Delantero (Bastia, Saint Ettiene, Montpellier)

Mejor Jugador Africano del Año 1976 y 1990.

Participó en los mundiales de España 82, Italia 90 y USA 94 (Milla jugó con 42 años)

Nombrado por la CAF como el segundo mejor jugador africano del siglo XX



Patrick Mboma: Delantero (Paris Saint Germain, Parma, Cagliari)

Balón de oro africano en el 2000, campeón olímpico en Sydney 2000

Participó en los mundiales de Francia 98 y Japón/Corea 2002.

Se retiró en el Tokio Verdi de Japón. 33 goles en 57 partidos con Camerún



Egipto


Hossam Hassan: Delantero (Al-Ahly, Neuchatel, Paok Salónica)

41 títulos, entre ellos 14 ligas egipcias. 21 años al servicio de la selección (1985-2006) con 170 partidos jugados y 69 goles.

Vencedor de tres copas África (1986, 1998, 2006)



Ghana


Anthony Yeboah:
Delantero (Eintraicht Frankfurt, Leeds Utd, Hamburgo)

12 años internacional con Ghana, donde anotó 26 goles en 59 partidos.

Máximo realizador de la Bundesliga en los años 93 y 94 con el Eintraicht.

Nunca disputó un Mundial con su país.


Samuel Kuffour:
Defensa (Bayern Munich, Roma, Ajax)

13 años internacional con Ghana, con quien debutó con 17 años. 59 partidos y por fin en 2006 la posibilidad de jugar un

Mundial en su segunda casa (Alemania).


Abédi Pelé: Delantero (Olympique Marsella, Torino, Munich 1860)

Nombrado por la CAF como el tercer mejor jugador africano del siglo XX

33 goles en 73 partidos con Ghana. Al igual que Weah nunca jugó un mundial

Con el Olympique de Marsella fue finalista de la Copa de Europa en 1991, ganador de la Copa de Europa en el 1993 y ganador del doblete (Liga y Copa) en 1998/1999.



Liberia


George Weah: Delantero (Monaco, Paris Saint Germain, AC Milan)

Nombrado por la CAF como el mejor jugador africano del siglo XX. Nunca disputó un Mundial por el bajo nivel de Liberia con la que jugó 65 partidos y metió 10 goles.

Mejor futbolista africano de los años 1989 y 1995. Primer balón de oro africano en 1995. FIFA World Player en 1995.



Marruecos


Nourredine Naybet: Defensa (Nantes, Sporting Lisboa, Deportivo, Tottenham)

115 internacionalidades con Marruecos con quien jugó dos Mundiales (1994 y 1998) y 6 Copas de África (1992,1998, 2002, 2004, 2006)


Mustapha Hadji: Extremo (Nancy, Sporting Lisboa, Deportivo, Aston Villa, Espanyol)

54 internacionalidades con Marruecos con quien jugó dos Mundiales (1994 y 1998) y anotó 13 goles.



Nigeria


Taribo West: Defensa (Auxerre, Inter, Derby County, Partizan Belgrado)

Participa en los mundiales de 1998 y 2002. Ganador del oro en Atlanta 1996. Sus contundencia defensiva causaban casi tanto furor como sus peinados y trenzas surrealistas.


Finidi George: Extremo (Ajax, Real Betis, Mallorca)

Gana la Copa de Europa de 1995 con el Ajax. Participa en los mundiales de 1994 y 1998. Gana la copa de África en 1994.


Emmanuel Amunike:
Interior / Extremo (Sporting Lisboa, FC Barcelona, Albacete)

Futbolista africano del año 1994. Ganador del oro en Atlanta 96. Participó en USA 94.

8 goles en 40 partidos con las águilas verdes.


Daniel Amokachi: Delantero (Brujas, Everton, Besiktas)

Participó en los mundiales de USA 94 y Francia 98. Ganó el oro en Atlanta 96

Mejor africano de la liga belga (años 92 y 94). 14 goles en 42 partidos con Nigeria


Jay-Jay Okocha: Centrocampista (Eintracht Frankfurt, Paris SG, Bolton, Hull City)

Participa en los Mundiales de 1994,1998 y 2002. 14 goles en 75 partidos con Nigeria.

Ganador del oro en Atlanta 1996. Segundo futbolista africano en 1998 y 2003


Nwanaku Kanu: Delantero (Ajax, Inter, Arsenal, Portsmouth)

Actual capitán de las Águilas Verdes. Ganador del oro en Atlanta 96. Futbolista africano del año 1996 y 1999. Participó en los mundiales de 1998 y 2002. 3 ligas con el Ajax (1993-1996) Champions League 1995 (Ajax), UEFA 1998 (Inter), Premier 2002 y 2004 (Arsenal), FA CUP 2002 y 2003 (Arsenal) y FA CUP 2008 (Portsmouth). En breve podría conseguir una nueva FA CUP si consiguen batir al Chelsea.


Rashidi Yekini:
Delantero (Vitória Setúbal, Sporting Gijón)

Futbolista africano del año 1993. Participó en los mundiales de USA 94 y Francia 98.
Máximo goleador de Nigeria con 37 goles en 70 partidos (1986-1998)


Celestine Babayaro:
Lateral izquierdo (Anderlecht, Chelsea, Newcastle, LA Galaxy)

Gana el oro en Atlanta 96. Participa en los mundiales de 1998 y 2002. Tuvos buenas temporadas en Inglaterra y posteriormente se fue a los LA Galaxy de la MLS con Beckham.


Sunday Oliseh:
Mediocentro (Reggiana, Colonia, Ajax, Juventus, Borussia Dortmund)

Participa en los mundiales de 1994 y 1998. Tercer futbolista africano en 1998.Ganador del oro en Atlanta 96. Anotó un gol histórico a Zubizarreta en Francia 98.



Zimbabwe


Bruce Grobelaar: Portero (Liverpool, Southampton, Plymouth)

Nacido en Durban (Sudáfrica) jugó 1 partido con Rhodesia y 32 con Zimbabwe. Portero del Liverpool durante 14 años (1980 a 1994)

Ganó la Copa de Europa en la temporada 1983/1984 ante la Roma siendo claves en la tanda de penaltis.



OTROS JUGADORES AFRICANOS de cierto nivel fueron los defensas Lucas Radebe (defensa central sudafricano que fue icono del Leeds United), Hany Ramzy (egipcio que militó en la bundesliga a gran nivel en Werder Bremen y sobretodo el Kaiserslautern), el ariete del Chad, Japhet N'Doram (mítico goleador del FC Nantes francés de la década de los 90) o el delantero sudafricano del Bari, Masinga que dejo un aceptable rendimiento en el Calcio.

En nuestra liga han militado varios africanos con rendimiento muy diverso como por ejemplo, los cameruneses Geremi y Lauren quien tras jugar en Real Madrid y Sevilla / Mallorca respectivamente emprendieron rumbo a dos grandes de la Premier League como Chelsea y Arsenal respectivamente.

Los dos delanteros ex-celtiñas, el egipcio Mido Hossam y el sudáfricano Benny McCarthy curiosamente hoy coinciden en el West Ham United. Como olvidar al pequeño pero habilidoso delantero Bassir, marroquí que militó en del Depor y estuvo en el Mundial 98 con su país.

No podemos olvidar a dos nigerianos ilustres como Peter Rufai, guardameta nigeriano que era “`príncipe” de una tribu local en su país, y el legendario Mutiu Adepoju que militó durante varias campañas en el Racing de Santander, la Real Sociedad y el Salamanca.

En el CD Ourense (2º división) llegaron a jugar dos africanos de cierto nivel, el rápido delantero ghanés Baba Sule (Mallorca, Leganés, Lleida) y el central nigeriano Augustine Eguavoen.

También se vieron jugadores africanos con un rendimiento discutible como el lateral nigeriano del Barça Okunowo, el mediocentro Yaw (Ghana, Real Sociedad), Victor Ikpeba (Nigeria, Betis) o el errático sudafricano del Atlético de Madrid, Quentin Fortune.

África sentó las bases de algo importante en 1990 con aquellos legendarios “leones indomables” de Camerún que cautivaron a una generación de la mano de los Oman-Biyik, N’Kono, Roger Milla y compañía.

20 años después, el fútbol africano asiste esperanzado a la cita mundialista para dar un golpe de autoridad que haga tambalear la jerarquía futbolística internacional. ¿Se os ocurre mejor escenario que Sudáfrica?

jueves, 29 de abril de 2010

CERROJAZO QUE ABRE LA PUERTA DE MADRID




CERROJAZO QUE ABRE LA PUERTA DE MADRID

El Inter deja helado al Camp Nou con un planteamiento ultraconservador y práctico que desactivó las líneas de pase de un Barça que estuvo espeso e impreciso ante la solidez y disciplina neroazzurra. Enhorabuena al Inter que supo aprovechar sus armas con maestría. Y enhorabuena al Barça por caer donde caen los grandes y con la cabeza alta.


Partido tenso, caliente, con colorido y con un guión esperado aunque con matices.

Ambiente espectacular en el feudo azulgrana, en un marco inconmensurable y con un ambiente sencillamente grandioso, acorde a la magnitud del partido y a la entidad de los dos clubes.

El Inter sale al tapiz con la idea clara de defender la ventaja que cosechó en la ida y para ello tiene claro el guión. Fuerza, entrega, disciplina, robar y buscar a Milito.

El Barça por su parte es fiel a su ADN y busca tener el balón porque es lo único que le da seguridad y confianza en su juego.

Tras unos minutos de tanteo, una cosa está clara, el Inter está bien pertrechado atrás tirando de oficio y cerrando cualquier atisbo de internada en el área de Julio César. El Barça pese a buscarlo no logra materializar el dominio en peligro. Tan sólo Pedro crea una tenue amenaza pero el equipo no acaba de carburar como de costumbre.

En esas el partido da un golpe de efecto, a Thiago Motta se le cruzan los cables hacia la media hora de partido y se autoexpulsa de forma infantil por dar un claro manotazo a Sergio Busquets. Acción poco elegante acorde a la categoría del futbolista y sobretodo de la persona. Es curioso que fuera precisamente Motta, el mismo que quiso presionar al árbitro en la previa acusando de piscineros a los que un día no muy lejano fueron sus compañeros. Fea y curiosa manera la que tuvo el italo-brasileño, de dar las gracias a la entidad que le dio un nombre y le ha brindado la vida de rosas y champagne de la que goza ahora en la Lombardia.

Con la superioridad numérica, la remontada parecía más cerca y todo hacia presagiar un acoso blaugrana en el que los dos goles solo eran cuestión de tiempo. El 0-0 al descanso no preocupaba en exceso en los vomitorios del coliseo barcelonista toda vez que se confiaba en un ataque en tromba en la segunda parte.

Lo cierto es que dicho acoso solo se vio reflejado en el abusivo porcentaje de posesión de balón a favor de los blaugranas (más del 75%), un balón que fue repudiado de moda dolosa por los disciplinados soldados de Mourinho que ordenaba con acierto a sus peones en el tablero verde del Camp Nou. Al inicio del partido el Inter debía pensar en defender y en salir a la contra, con la expulsión de Motta las cosas se simplificaron para los de Mourinho, solo cabía defender, el balón era un enemigo más. Se podría decir si me apuran que la salida obligada de Motta fue casi una liberación para sacar el catenaccio versión hardcore sin complejos ni rubor.

Chivu y Cambiasso, particularmente inconmensurables todo el partido cerraban una y otra vez las líneas de pase interior a Xavi y Messi, y los interistas acabaron desquiciando a los jugadores azulgranas y a los 100.000 espectadores que veían como minuto tras minuto se desvanecía la obsesión de la Final de Madrid.

El fútbol es fútbol y no balonmano, Xavi es Xavi pero no es Dushebayev, y lo cierto es que el Barça de ayer tuvo el balón pero le faltó la pegada. El bajo momento de Ibrahimovic y su insolente falta de movilidad es un motivo esencial en ello, pero también influyó la falta de chispa que tuvo Messi en el día de ayer, el cansancio mental que acarrea Xavi –me preocupa como pueda llegar al Mundial- y sobretodo el principal problema radica en que los automatismos del fútbol-control propios de un club que suele ponerse en ventaja en el marcador son difíciles de cambiar de repente por automatismos -más propios de otros- de un partido basado en la épica y la pegada. Tan sólo Piqué hizo bien esa difícil transición de cambiar lo lírico por el rock y así en el min. 84 descorchó la esperanza en el coliseo azulgrana con un arrebato de furia y clase que batieron a Julio César.

Fueron casi 10 minutos de esperanza, el Camp Nou literalmente temblaba cada vez que el Barça intentaba construir un nuevo ataque. Al final se nadó para acabar ahogado en la orilla, no pudo ser y el sueño de Madrid se quebró. C’est la vie.

El fútbol se decide por detalles, por aspectos puntuales que analizados más tarde corren el riesgo de parecer ventajistas pero que sirven para darse cuenta de lo volátil que es este deporte que nos apasiona. El fracaso y el éxito no lo marca ni Guardiola ni Mourinho, por seres divinos que puedan llegar a parecer, y por muchas portadas, focos y titulares que puedan acaparar. Esos detalles vienen determinados por los dedos del guante de Julio César que le saca un balón alevoso a Messi en el único disparo a puerta de la primera parte, lo marca un silbato que no suena cuando se comete un penalti sobre Pedro en la segunda mitad, lo marca una supuesta mano de Yaya Touré –pegada claramente al pecho e involuntaria- que le niega el gol a Bojan Krkic y el orgasmo final a todo el barcelonismo.

Esto se ha vendido y se venderá por algunos periodistas y aficionados como un triunfo de Mourinho, ese ser superior llegado de Setúbal para dar lecciones a los demás. No se dejen engañar, Mourinho jugó bien sus bazas, pero si dan validez al 2-0 de Bojan los palos y críticas que le hubieran caído al luso hubieran sido tan escandalosos como las alabanzas que a estas horas recibe. Lo dicho…detalles.

Ayer el que gana esencialmente es el Inter, sus futbolistas que trabajaron a destajo haciendo mejor a su entrenador y en especial su numerosa hinchada que vive con júbilo como la 3º Copa de Europa se aproxima, siempre que Van Gaal y Robben no digan lo contrario.

Mi conclusión es que al final no creo que el Barça haya sido inferior al Inter, sencillamente los neroazurros han estado más acertados, les ha acompañado la suerte que el año pasado cayó del lado blaugrana en Londres y sobretodo han sabido jugar mejor sus bazas. El finalista en Madrid será el Inter, y no me atrevo a decir que sea injusto su pase lo que si me deja perplejo es que la puerta de dicha final se la haya abierto un cerrojazo. Son precisamente estas paradojas las que hacen grande al fútbol.