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domingo, 3 de febrero de 2013

ÁFRICA BUSCA NUEVO REY

















La primera fase de la Copa África ha concluido y este sábado arrancan los cuartos de final del torneo. Con Zambia fuera del campeonato, el continente africano busca a su nuevo monarca. Aquí presentamos brevemente a las ocho selecciones que se postulan para ocupar el trono que han dejado vacante de forma prematura los chipolopolo.

Sudáfrica
Los Bafana Bafana de hoy distan mucho del equipo que en 1996 logró su primera y única Copa África, haciéndose valer del innegable peso de la condición de anfitrión y de un elenco de jugadores de calidad (Lucas Radebe, Mark Fish, Shaun Bartlett, Phil Masinga, Mark Williams o Dr.Khumalo) que conformaron la Generación de Oro del fútbol sudafricano y que dista mucho de la plantilla actual. Sin Pienaar, y con un equipo en plena renovación, el equipo sudafricano ha pregonado en estos tres partidos más ilusión que fútbol. Con más coraje y orgullo que argumentos futbolísticos objetivos le ha valido para ser primera en el grupo más benévolo de la presente Copa África. Ante Mali se verán testados realmente en esta edición. Si consiguen pasar, se creerán realmente que pueden dar el campanazo, aunque será por corazón y no por fútbol.

Cabo Verde
Cabo Verde ha sido la revelación en esta primera fase de la CAN. Ya su mera presencia era un hito histórico, pero es que además ha logrado entrar a los cuartos de final por la puerta grande. Lúcio Antunes, controlado aéreo de profesión, ha sido el encargado de llevar a los tiburones azules a hacer historia en su primera Copa África. Abogando por el buen trato de balón, por el fútbol de toco y me voy, con un fútbol chispeante por momentos, un buen tándem de centrales y bastante imaginación en tres cuartos de cancha, los caboverdianos han renunciado al “9” dominante tan “made in Africa” (Manucho, Drogba, Mbokani, Adebayor) porque sencillamente no lo tienen. La receta les ha salido a la perfección y han sido mejor que sudafricanos, marroquíes y angoleños.
Sobre la figura de Lúcio Antunes es altamente recomendable leer el Fantástico texto firmado por David Ruiz / @azalkmaar67

Ghana
‘Las Estrellas Negras’ han accedido a los cuartos de final sin alardes. Dejando chispazos pero sin continuidad en su fútbol de toque y velocidad.  Mostraron dudas atrás ante RD Congo (2-2), y vencieron a Mali y la débil Níger. Son junto a Costa de Marfil la principal favorita a llevarse el torneo. Sus armas son bien sabidas, un buen trato de balón tomando a Badu como eje, la polivalencia y calidad del bianconero Kwadwo Asamoah, un delantero de nivel como Asamoah Gyan y unos extremos incisivos como Adomah y Atsu que están dejando muy buenas sensaciones. En cuartos de final enfrentarán a Cabo Verde, y no debieran ver amenazado su pase a las semifinales, aunque al menor atisbo de relajación los caboverdianos podrían dejar bien patentes sus costuras, que también las tienen.

Mali
Seydou Keita, 33 años, disfruta del fútbol relajado del campeonato chino, y ha llegado a esta Copa África con una voracidad competitiva innegable. Con las ausencias de Kanouté y Diarra, él es juez y parte en la selección malí, luz y guía de una selección que basa su fortaleza y sus opciones de éxito en el orden, en su aceptable rigor táctico,  su dominante fortaleza física en todas las líneas y en la tenacidad como leitmotiv.  Sissoko, Diakité y Keita son un tridente en la medular casi infranqueable. Saben esperar su momento, sufrir atrás y se abrazan al balón parado como algo más que un mero recurso. Ante Sudáfrica tienen la opción real de alcanzar las semifinales del año pasado. Los anfitriones no mejoran en ningún aspecto a Mali y será un partido igualado, seguramente el más equilibrado de los cuartos de final.

Nigeria
Equipo muy descompensado. Mucha pólvora, dinamismo y versatilidad arriba con los eléctricos Musa, Emenike, Moses, Ideye Brown y Uche, un centro del campo bastante sobrio, sin alardes, donde el músculo de Obi Mikel impera y condiciona el fútbol de “Las Águilas Verdes”, y una defensa sin referentes ni piezas realmente sólidas. Han dejado luces y sombras en la primera fase y el castigo es tener que jugarse la continuidad en el certamen ante el “coco” que es Costa de Marfil. Sin embargo, el choque ante los marfileños les confiere la oportunidad de no tener que cargar con la siempre pesada responsabilidad de llevar la iniciativa y poder jugar al contragolpe, buscando la espalda de la zaga marfileña y la debilidad de sus laterales. Si consiguen la machada de dejar fuera a los grandes favoritos son claros aspirantes al título.

Burkina Faso
Seguramente el “outsider” de la presente Copa África. “Los Potros” que dirige el belga Paul Put han sido primeros de grupo, por delante de Nigeria y Zambia, campeona del último torneo, y lo han hecho dejando muestras de ser un equipo muy sólido y bien asentado, que se maneja mejor con espacios que con el balón. Gente con experiencia en Europa como Kaboré, Pitroipa, Alain Traoré, Bakary Koné, Bancé o Dagano son la base de un equipo que deberá reponerse del mazazo que supone perder por lesión a Alain Traoré (se rompió ante Zambia), su hombre más resolutivo y talentoso. Solo una vez han pisado las semifinales y fue en 1998 en el campeonato continental que albergaron y en el que acabaron cuartos. Ante Togo pueden repetir techo y una vez allí soñar con tocar el cielo.

Costa de Marfil
Ya fuera por las temidas prórrogas, otras veces la lotería de los penaltis, ya fuera por los infortunios, los largueros o las lesiones. El caso es que estamos en 2013 y Didier Drogba -el jugador africano más influyente del siglo XXI, junto a Samuel Eto’o- aún no sabe lo que es ganar una Copa de África. A sus 35 años cree que esta vez será la buena. Argumentos no le faltan. A ‘Los Elefantes’ le sobra la dinamita que otros equipos anhelan. Drogba, Ya Konan, Kalou, Gervinho, Lacina Traoré, Bony, Arouna Koné y Max Gradel se reparten el frente de ataque según disponga Lamouchi. Si las cosas vienen mal dadas o los mediocentros físicos, rocosos y de dudoso trato de balón no generan juego, aparece Yaya Touré y decanta la balanza en un derroche de condiciones sin parangón en el continente. Son los claros favoritos en esta edición, pero es innegable que también lo eran en ediciones pasadas y no confirmaron los pronósticos. Nigeria será su primera piedra de toque seria.

Togo
“Los Gavilanes” han hecho historia accediendo a los cuartos de final por primera en su historia. Didier Six, antiguo compinche de Platini a inicios de la década de los 80 con la selección francesa,  lo tiene claro. Un 4-3-3 en la teoría que se vuelve un 4-5-1- en la práctica. Adebayor es el planeta y lo acompaña de diez satélites que gravitan en torno al espigado atacante del Tottenham. Gakpe y Ayite son dos puñales por banda que saben que el equipo juega a esperar, a robar, a que Adebayor decida la mejor opción y a correr. Ellos son los pajes del Rey Emmanuel. Con esta receta tan simple les ha dado para dejar en la cuneta a tunecinos y argelinos, nada más y nada menos. En cuartos de final espera Burkina Faso. Pase lo que pase ya han triunfado.

El KO del fútbol magrebí
Destacar el sonado fracaso del fútbol magrebí en esta edición de la Copa África, que por primera vez en años no tendrá un representante del norte de África en los cuartos de final. Marruecos acudía a Sudáfrica como un campo de pruebas en el que poder desarrollar una base sólida para aspirar a todo en la próxima edición del torneo continental que tendrá lugar en su país (2015). La prueba salió mal. El seleccionador marroquí sorprendió a todos dejando fuera de la convocatoria  a gente de nivel contrastado en Europa como Boussoufa, Aït-Fana, Taarabt, Kharja, Labyad  o Mehdi-Carcela. Younes Belhanda no apareció y Barrada dejó detalles que le atesoran un futuro prometedor pero se encontró muy solo, sin socios con los que poder conspirar. Tal vez no merecían caer pero sus errores puntuales, la responsabilidad de lucir y la falta de pegada los apeó de los cuartos de final.
Túnez y Argelia por su parte, mostraron las mismas carencias, demostraron ser equipos de transición lenta, sin referentes claros arriba y con delanteros de perfil bajo. Los dos estuvieron atenazados por la responsabilidad de llevar la iniciativa y acabaron dependiendo en exceso de una genialidad de Msakni o Feghouli.

Texto compartido para PERARNAU MAGAZINE

viernes, 30 de abril de 2010

INFORME INTERNACIONAL: Iconos africanos




África recibe por primera vez el Mundial y lo hace con esperanza.


INFORME INTERNACIONAL

EL FÚTBOL AFRICANO ESPERA EL MOMENTO.

En breve arranca la cita que todo el planeta espera con ansiedad. Sudáfrica 2010 está cada vez más cerca. El primer mundial de la historia en el continente africano es sin duda un motivo más que relevante y significativo para que desde Football Vintage dediquemos un pequeño homenaje a los futbolistas africanos que más han calado en el memorándum colectivo en las últimas décadas.

Seis países como Argelia, Ghana, Nigeria, Camerún, Costa de Marfil y Sudáfrica llevarán con orgullo y responsabilidad la bandera del emergente fútbol africano. Son selecciones capaces de sorprender a cualquiera llegado el momento, si bien, uno añora un poco a un equipazo como es Egipto, la heptacampeona africana que no participa en un Mundial desde Italia 90.

Las selecciones africanas gozaran con la ventaja de ser “anfitrionas” por primera vez en un Mundial, si bien es cierto que podrían acusar la presión en algún momento del torneo de estar jugando en “casa” -en términos continentales-.

África lleva tiempo “amenazando” con competir para ganar un Mundial como ya acontece en las categorías inferiores donde esencialmente nigerianos y ghaneses coleccionan mundiales juveniles con asiduidad.

Existen estrellas africanas que veremos en el presente Mundial mundialmente reconocidas por su excelente calidad futbolística y por militar o haber militado en los mejores equipos del mundo, es sin duda el caso de la roca ghanesa Michael Essien, los marfileños Yaya Touré o Didier Drogba, el león indomable Samuel Eto’o o el ya vetusto pero siempre elegante capitán nigeriano Nwankwo Kanu.

Además de estos “primeros espadas” existe otro elenco de jugadores que están en disposición de dar el salto de calidad necesario y colocarse en el primer plano del fútbol mundial, hablamos de gente como los jóvenes y ya contrastados ghaneses Inkoom (Basilea), Vorsah (Hoffenheim), Muntari (Inter) o Kwadwo Asamoah (Udinese), los argelinos –siempre competitivos- Ziani (Wolfsburg), Matmour (Borussia M.), Bougherra (Rangers) o Belhadj (Portsmouth), el marfileño Salomon Kalou (Chelsea), el jefe de los "Bafana Bafana" Steven Pienaar (Everton), el eje vertebrador de las “águilas verdes” Obi Mikel (Chelsea), el lateral zurdo del Marsella Taye Taiwo –conocido como el Roberto Carlos nigeriano- o el delantero marfileño Gervinho que está maravillando en el Lille francés.

Han sido muchos los jugadores africanos de excelente calidad que no han tenido el orgullo y privilegio de pisar un Campeonato del Mundo, así por ejemplo me viene a la cabeza el genial George Weah (Liberia) o los ghaneses Anthony Yeboah o Abedí Pelé,

Seguramente coincidiremos en que el punto de inflexión del fútbol africano surgió en aquel mundial de Italia’ 90 donde una sorprendente Camerún, con el inolvidable Roger Milla a la cabeza puso en jaque el orden internacional del fútbol al caer en una prórroga memorable contra la Inglaterra de Lineker & Gazza entrenada por Bobby Robson, en los cuartos de final del campeonato.

Han pasado casi 20 años desde aquel partido en Nápoles que supuso el primer aviso serio a las potencias europeas y sudamericanas y lo cierto es que lista de futbolistas africanos que han destacado al mayor nivel futbolístico desde entonces es muy extensa y variada.

La consagración de África como tierra del nuevo fútbol emergente se produjo seis años después en los Juegos Olímpicos de Atlanta’96, donde Nigeria logró el oro tras ganar 4-3 en la final a Brasil y después de remontarle un 1-3 en contra. En aquel partido un joven de casi dos metros de altura llamado Kanu maravillaba al mundo.

Ver africanos jugando en las principales ligas europeas es hoy lo más normal del mundo, no obstante hace tres décadas era algo excepcional. El gran Eusebio, natural de Mozambique, fue el referente común de toda África aunque jugaba para el Benfica y para Portugal. Pero, en general, Europa daba la espalda al fútbol africano y eran muy pocos los jugadores que tenían la suerte de ser profesionales en los “desconfiados” clubs del viejo continente.

Seguramente la puerta a las nuevas e incipientes generaciones se abrió con el maliense Salif Keita (el tío del Seydou, hoy jugador del Barça quién se proclamó vencedor del primer balón de oro africano en 1970 y que jugó y fue pieza importante en Saint Etienne, Olympique de Marsella y Valencia).

Más tarde llegarían los Madjer (Oporto), N’Kono (Espanyol), Weah (Paris Saint Germain), Finidi (Ajax) y ya más recientes tenemos a los Kuffour, Naybet, Okocha, Kanu y así un largo etcétera.

De los jugadores africanos ya retirados o semiretirados me quedo con está selección de 20 joyas que a mi juicio son historia del planeta fútbol.

Son los 20 jugadores que entrarían en mi convocatoria de grandes clásicos africanos de los últimos 20 años.

Otros grandes del fútbol como Eusebio (Mozambique), Gentile (Libia), Desailly (Ghana) o Vieira (Senegal) nacieron en África pero defendieron ya fuera por interés personal o por presiones los colores de Portugal en el caso de Eusebio, Italia en el caso de Gentile y Francia en el caso de Desaelly y Vieira.


Camerún

Tommy N’Kono: Portero (Canon Yaoundé, Espanyol, Sabadell).

Balón de oro africano en 1979 y 1982. Finalista de la UEFA 1988 con el Espanyol

Participó en tres mundiales: España 82, Italia 90 y USA 94.

Rivalizó como mejor portero del continente con su compatriota Joseph-A. Bell



Roger Milla:
Delantero (Bastia, Saint Ettiene, Montpellier)

Mejor Jugador Africano del Año 1976 y 1990.

Participó en los mundiales de España 82, Italia 90 y USA 94 (Milla jugó con 42 años)

Nombrado por la CAF como el segundo mejor jugador africano del siglo XX



Patrick Mboma: Delantero (Paris Saint Germain, Parma, Cagliari)

Balón de oro africano en el 2000, campeón olímpico en Sydney 2000

Participó en los mundiales de Francia 98 y Japón/Corea 2002.

Se retiró en el Tokio Verdi de Japón. 33 goles en 57 partidos con Camerún



Egipto


Hossam Hassan: Delantero (Al-Ahly, Neuchatel, Paok Salónica)

41 títulos, entre ellos 14 ligas egipcias. 21 años al servicio de la selección (1985-2006) con 170 partidos jugados y 69 goles.

Vencedor de tres copas África (1986, 1998, 2006)



Ghana


Anthony Yeboah:
Delantero (Eintraicht Frankfurt, Leeds Utd, Hamburgo)

12 años internacional con Ghana, donde anotó 26 goles en 59 partidos.

Máximo realizador de la Bundesliga en los años 93 y 94 con el Eintraicht.

Nunca disputó un Mundial con su país.


Samuel Kuffour:
Defensa (Bayern Munich, Roma, Ajax)

13 años internacional con Ghana, con quien debutó con 17 años. 59 partidos y por fin en 2006 la posibilidad de jugar un

Mundial en su segunda casa (Alemania).


Abédi Pelé: Delantero (Olympique Marsella, Torino, Munich 1860)

Nombrado por la CAF como el tercer mejor jugador africano del siglo XX

33 goles en 73 partidos con Ghana. Al igual que Weah nunca jugó un mundial

Con el Olympique de Marsella fue finalista de la Copa de Europa en 1991, ganador de la Copa de Europa en el 1993 y ganador del doblete (Liga y Copa) en 1998/1999.



Liberia


George Weah: Delantero (Monaco, Paris Saint Germain, AC Milan)

Nombrado por la CAF como el mejor jugador africano del siglo XX. Nunca disputó un Mundial por el bajo nivel de Liberia con la que jugó 65 partidos y metió 10 goles.

Mejor futbolista africano de los años 1989 y 1995. Primer balón de oro africano en 1995. FIFA World Player en 1995.



Marruecos


Nourredine Naybet: Defensa (Nantes, Sporting Lisboa, Deportivo, Tottenham)

115 internacionalidades con Marruecos con quien jugó dos Mundiales (1994 y 1998) y 6 Copas de África (1992,1998, 2002, 2004, 2006)


Mustapha Hadji: Extremo (Nancy, Sporting Lisboa, Deportivo, Aston Villa, Espanyol)

54 internacionalidades con Marruecos con quien jugó dos Mundiales (1994 y 1998) y anotó 13 goles.



Nigeria


Taribo West: Defensa (Auxerre, Inter, Derby County, Partizan Belgrado)

Participa en los mundiales de 1998 y 2002. Ganador del oro en Atlanta 1996. Sus contundencia defensiva causaban casi tanto furor como sus peinados y trenzas surrealistas.


Finidi George: Extremo (Ajax, Real Betis, Mallorca)

Gana la Copa de Europa de 1995 con el Ajax. Participa en los mundiales de 1994 y 1998. Gana la copa de África en 1994.


Emmanuel Amunike:
Interior / Extremo (Sporting Lisboa, FC Barcelona, Albacete)

Futbolista africano del año 1994. Ganador del oro en Atlanta 96. Participó en USA 94.

8 goles en 40 partidos con las águilas verdes.


Daniel Amokachi: Delantero (Brujas, Everton, Besiktas)

Participó en los mundiales de USA 94 y Francia 98. Ganó el oro en Atlanta 96

Mejor africano de la liga belga (años 92 y 94). 14 goles en 42 partidos con Nigeria


Jay-Jay Okocha: Centrocampista (Eintracht Frankfurt, Paris SG, Bolton, Hull City)

Participa en los Mundiales de 1994,1998 y 2002. 14 goles en 75 partidos con Nigeria.

Ganador del oro en Atlanta 1996. Segundo futbolista africano en 1998 y 2003


Nwanaku Kanu: Delantero (Ajax, Inter, Arsenal, Portsmouth)

Actual capitán de las Águilas Verdes. Ganador del oro en Atlanta 96. Futbolista africano del año 1996 y 1999. Participó en los mundiales de 1998 y 2002. 3 ligas con el Ajax (1993-1996) Champions League 1995 (Ajax), UEFA 1998 (Inter), Premier 2002 y 2004 (Arsenal), FA CUP 2002 y 2003 (Arsenal) y FA CUP 2008 (Portsmouth). En breve podría conseguir una nueva FA CUP si consiguen batir al Chelsea.


Rashidi Yekini:
Delantero (Vitória Setúbal, Sporting Gijón)

Futbolista africano del año 1993. Participó en los mundiales de USA 94 y Francia 98.
Máximo goleador de Nigeria con 37 goles en 70 partidos (1986-1998)


Celestine Babayaro:
Lateral izquierdo (Anderlecht, Chelsea, Newcastle, LA Galaxy)

Gana el oro en Atlanta 96. Participa en los mundiales de 1998 y 2002. Tuvos buenas temporadas en Inglaterra y posteriormente se fue a los LA Galaxy de la MLS con Beckham.


Sunday Oliseh:
Mediocentro (Reggiana, Colonia, Ajax, Juventus, Borussia Dortmund)

Participa en los mundiales de 1994 y 1998. Tercer futbolista africano en 1998.Ganador del oro en Atlanta 96. Anotó un gol histórico a Zubizarreta en Francia 98.



Zimbabwe


Bruce Grobelaar: Portero (Liverpool, Southampton, Plymouth)

Nacido en Durban (Sudáfrica) jugó 1 partido con Rhodesia y 32 con Zimbabwe. Portero del Liverpool durante 14 años (1980 a 1994)

Ganó la Copa de Europa en la temporada 1983/1984 ante la Roma siendo claves en la tanda de penaltis.



OTROS JUGADORES AFRICANOS de cierto nivel fueron los defensas Lucas Radebe (defensa central sudafricano que fue icono del Leeds United), Hany Ramzy (egipcio que militó en la bundesliga a gran nivel en Werder Bremen y sobretodo el Kaiserslautern), el ariete del Chad, Japhet N'Doram (mítico goleador del FC Nantes francés de la década de los 90) o el delantero sudafricano del Bari, Masinga que dejo un aceptable rendimiento en el Calcio.

En nuestra liga han militado varios africanos con rendimiento muy diverso como por ejemplo, los cameruneses Geremi y Lauren quien tras jugar en Real Madrid y Sevilla / Mallorca respectivamente emprendieron rumbo a dos grandes de la Premier League como Chelsea y Arsenal respectivamente.

Los dos delanteros ex-celtiñas, el egipcio Mido Hossam y el sudáfricano Benny McCarthy curiosamente hoy coinciden en el West Ham United. Como olvidar al pequeño pero habilidoso delantero Bassir, marroquí que militó en del Depor y estuvo en el Mundial 98 con su país.

No podemos olvidar a dos nigerianos ilustres como Peter Rufai, guardameta nigeriano que era “`príncipe” de una tribu local en su país, y el legendario Mutiu Adepoju que militó durante varias campañas en el Racing de Santander, la Real Sociedad y el Salamanca.

En el CD Ourense (2º división) llegaron a jugar dos africanos de cierto nivel, el rápido delantero ghanés Baba Sule (Mallorca, Leganés, Lleida) y el central nigeriano Augustine Eguavoen.

También se vieron jugadores africanos con un rendimiento discutible como el lateral nigeriano del Barça Okunowo, el mediocentro Yaw (Ghana, Real Sociedad), Victor Ikpeba (Nigeria, Betis) o el errático sudafricano del Atlético de Madrid, Quentin Fortune.

África sentó las bases de algo importante en 1990 con aquellos legendarios “leones indomables” de Camerún que cautivaron a una generación de la mano de los Oman-Biyik, N’Kono, Roger Milla y compañía.

20 años después, el fútbol africano asiste esperanzado a la cita mundialista para dar un golpe de autoridad que haga tambalear la jerarquía futbolística internacional. ¿Se os ocurre mejor escenario que Sudáfrica?

jueves, 29 de abril de 2010

CERROJAZO QUE ABRE LA PUERTA DE MADRID




CERROJAZO QUE ABRE LA PUERTA DE MADRID

El Inter deja helado al Camp Nou con un planteamiento ultraconservador y práctico que desactivó las líneas de pase de un Barça que estuvo espeso e impreciso ante la solidez y disciplina neroazzurra. Enhorabuena al Inter que supo aprovechar sus armas con maestría. Y enhorabuena al Barça por caer donde caen los grandes y con la cabeza alta.


Partido tenso, caliente, con colorido y con un guión esperado aunque con matices.

Ambiente espectacular en el feudo azulgrana, en un marco inconmensurable y con un ambiente sencillamente grandioso, acorde a la magnitud del partido y a la entidad de los dos clubes.

El Inter sale al tapiz con la idea clara de defender la ventaja que cosechó en la ida y para ello tiene claro el guión. Fuerza, entrega, disciplina, robar y buscar a Milito.

El Barça por su parte es fiel a su ADN y busca tener el balón porque es lo único que le da seguridad y confianza en su juego.

Tras unos minutos de tanteo, una cosa está clara, el Inter está bien pertrechado atrás tirando de oficio y cerrando cualquier atisbo de internada en el área de Julio César. El Barça pese a buscarlo no logra materializar el dominio en peligro. Tan sólo Pedro crea una tenue amenaza pero el equipo no acaba de carburar como de costumbre.

En esas el partido da un golpe de efecto, a Thiago Motta se le cruzan los cables hacia la media hora de partido y se autoexpulsa de forma infantil por dar un claro manotazo a Sergio Busquets. Acción poco elegante acorde a la categoría del futbolista y sobretodo de la persona. Es curioso que fuera precisamente Motta, el mismo que quiso presionar al árbitro en la previa acusando de piscineros a los que un día no muy lejano fueron sus compañeros. Fea y curiosa manera la que tuvo el italo-brasileño, de dar las gracias a la entidad que le dio un nombre y le ha brindado la vida de rosas y champagne de la que goza ahora en la Lombardia.

Con la superioridad numérica, la remontada parecía más cerca y todo hacia presagiar un acoso blaugrana en el que los dos goles solo eran cuestión de tiempo. El 0-0 al descanso no preocupaba en exceso en los vomitorios del coliseo barcelonista toda vez que se confiaba en un ataque en tromba en la segunda parte.

Lo cierto es que dicho acoso solo se vio reflejado en el abusivo porcentaje de posesión de balón a favor de los blaugranas (más del 75%), un balón que fue repudiado de moda dolosa por los disciplinados soldados de Mourinho que ordenaba con acierto a sus peones en el tablero verde del Camp Nou. Al inicio del partido el Inter debía pensar en defender y en salir a la contra, con la expulsión de Motta las cosas se simplificaron para los de Mourinho, solo cabía defender, el balón era un enemigo más. Se podría decir si me apuran que la salida obligada de Motta fue casi una liberación para sacar el catenaccio versión hardcore sin complejos ni rubor.

Chivu y Cambiasso, particularmente inconmensurables todo el partido cerraban una y otra vez las líneas de pase interior a Xavi y Messi, y los interistas acabaron desquiciando a los jugadores azulgranas y a los 100.000 espectadores que veían como minuto tras minuto se desvanecía la obsesión de la Final de Madrid.

El fútbol es fútbol y no balonmano, Xavi es Xavi pero no es Dushebayev, y lo cierto es que el Barça de ayer tuvo el balón pero le faltó la pegada. El bajo momento de Ibrahimovic y su insolente falta de movilidad es un motivo esencial en ello, pero también influyó la falta de chispa que tuvo Messi en el día de ayer, el cansancio mental que acarrea Xavi –me preocupa como pueda llegar al Mundial- y sobretodo el principal problema radica en que los automatismos del fútbol-control propios de un club que suele ponerse en ventaja en el marcador son difíciles de cambiar de repente por automatismos -más propios de otros- de un partido basado en la épica y la pegada. Tan sólo Piqué hizo bien esa difícil transición de cambiar lo lírico por el rock y así en el min. 84 descorchó la esperanza en el coliseo azulgrana con un arrebato de furia y clase que batieron a Julio César.

Fueron casi 10 minutos de esperanza, el Camp Nou literalmente temblaba cada vez que el Barça intentaba construir un nuevo ataque. Al final se nadó para acabar ahogado en la orilla, no pudo ser y el sueño de Madrid se quebró. C’est la vie.

El fútbol se decide por detalles, por aspectos puntuales que analizados más tarde corren el riesgo de parecer ventajistas pero que sirven para darse cuenta de lo volátil que es este deporte que nos apasiona. El fracaso y el éxito no lo marca ni Guardiola ni Mourinho, por seres divinos que puedan llegar a parecer, y por muchas portadas, focos y titulares que puedan acaparar. Esos detalles vienen determinados por los dedos del guante de Julio César que le saca un balón alevoso a Messi en el único disparo a puerta de la primera parte, lo marca un silbato que no suena cuando se comete un penalti sobre Pedro en la segunda mitad, lo marca una supuesta mano de Yaya Touré –pegada claramente al pecho e involuntaria- que le niega el gol a Bojan Krkic y el orgasmo final a todo el barcelonismo.

Esto se ha vendido y se venderá por algunos periodistas y aficionados como un triunfo de Mourinho, ese ser superior llegado de Setúbal para dar lecciones a los demás. No se dejen engañar, Mourinho jugó bien sus bazas, pero si dan validez al 2-0 de Bojan los palos y críticas que le hubieran caído al luso hubieran sido tan escandalosos como las alabanzas que a estas horas recibe. Lo dicho…detalles.

Ayer el que gana esencialmente es el Inter, sus futbolistas que trabajaron a destajo haciendo mejor a su entrenador y en especial su numerosa hinchada que vive con júbilo como la 3º Copa de Europa se aproxima, siempre que Van Gaal y Robben no digan lo contrario.

Mi conclusión es que al final no creo que el Barça haya sido inferior al Inter, sencillamente los neroazurros han estado más acertados, les ha acompañado la suerte que el año pasado cayó del lado blaugrana en Londres y sobretodo han sabido jugar mejor sus bazas. El finalista en Madrid será el Inter, y no me atrevo a decir que sea injusto su pase lo que si me deja perplejo es que la puerta de dicha final se la haya abierto un cerrojazo. Son precisamente estas paradojas las que hacen grande al fútbol.

miércoles, 21 de abril de 2010

EL ESPÍRITU DE KUBALA



EL ESPÍRITU DE KUBALA


Crónica del INTER 3-1 BARÇA.


El gran Helenio Herrera llevaba todo el martes sentado en su sofá celestial nervioso y expectante para que llegara las 20.45 y disponerse a ver un partidazo de altos vuelos entre sus dos equipos del alma, el INTER y el BARÇA... y ¡MAMMA MIA que partido!.


Intensidad, goles, polémicas, reacciones y muchas cosas que analizar.


Mourinho después de mucho enredar durante la semana al final opta por el tridente (Eto’o, Pandev, Milito) sabedor como pocos que la gloria será mas grande en caso que su apuesta aparentemente ofensiva consiguiera tumbar al hexacampeón.


Guardiola por su parte saca SU once de lujo y digo SU (el de Pep) porque somos muchos los que pensamos que tener en el banquillo al mejor mediocentro defensivo del mundo, como es la roca marfileña Yaya Toure, es una gentileza para con el rival cuanto menos excesiva, máxime cuando seguramente el Inter es junto al Chelsea el equipo más físico de Europa.


Arranca el partido, el Barça quiere el balón y el Inter la contra, todos contentos. Dos formas de atacar, las dos válidas, pero cuando parece que el Inter está mejor asentado en el campo de repente una incursión de Maxwell por banda izquierda se ve premiada con la pasividad de Sneijder, Lucio y Maicon y el ex-neroazurro asiste para que PR17 ponga el 0-1, silenciando al Meazza y reclamando los focos que a menudo le esquivan. Pedro vuelve a llamar la atención de Del Bosque y van unas cuantas ya.


El Barça con el 0-1 juega a la autocomplacencia y se relaja en exceso y tras varios avisos llega el empate del Inter por parte de Sneijder, el holandés errante que se aprovecha del error infantil de Alves –nefasto el partido del brasileño- en el balance defensivo.


Tras el descanso el Inter sale a morder y mata a la contra vía Milito-Maicon en una rápida acción de contragolpe generada por un falta cometida sobre Messi, no pitada por el luso Olegario.


El Barça está tocado y es que el gol tras la reanudación no entraba en sus planes. Alves no da una a derechas, Keita esta asfixiado, Xavi y Messi no consiguen eludir el ahogo interista e Ibrahimovic parece Iceman, Bojan y Toure parecen ser los revulsivos pero Pep mete a Eric Abidal a quien le acababan de dar el alta en vez de dar entrada a Yaya Toure para fortalecer un centro del campo sin aire -una hora después sigo sin entender porque no cuenta con el marfileño...solo se explica por razones o castigos extradeportivos-.


Mourinho le ha ganado la partida táctica a Guardiola, lo que supone un balón de oxígeno enorme para su ego ya de por si bastante grande. El de Setúbal se ha ganado el corazón de los interistas y de miles de madridistas que arden en deseos de verle en Chamartin la próxima temporada. Sabe que hoy su Inter ha ganado pero el ha triunfado y prueba de ello es que tras el partido se viene arriba y regala estas declaraciones a la TV italiana -He visto en el Barça actitudes impropias de un club de su categoría-


-Es difícil perder para quien no esta acostumbrado- dijo más tarde en rueda de prensa.


Mourinho ha conseguido sin saberlo plantear un nuevo reto para el Barça y el barcelonismo más apetecible que ponerle la bufanda azulgrana a la Cibeles...dicho reto es eliminar al Inter, cerrar la boca al rapsoda portugués y dinamitar su cacareado fichaje por el Real Madrid, 3 en 1.


Tranquilo Mou, el miércoles vas a ver al Barça de cerca, en su entorno y en su esencia, sin paisanos con silbatos sibilinos y en un Camp Nou que por un día será una caldera con ganas de darte la bienvenida que mereces.


El problema estriba en que después del partido del Camp Nou, cabe la posibilidad que los mismos focos y micros que hoy te ensalzan el miércoles a las 23.00 te pueden arrojar a los leones. El fútbol no perdona y es un deporte que no tiene memoria.


El barcelonismo tiene una cita con la historia de cara a la vuelta. El próximo miércoles el coliseo barcelonista tiene que convertirse en una caldera como no se recuerda jamás y es que no queda otra que apelar al ESPÍRITU DE KUBALA, aquel consistente en ganar los partidos con clase, buen fútbol y consistencia algo que este Barça ha demostrado sobradamente que es capaz de hacer.


La final en Madrid y el cerrarle la boca al amigo The Special One bien valen un último esfuerzo.