Abidal no marca goles, es cierto, pero su resistencia, sus ayudas a los centrales y su recorrido son sus mejores avales y no admite comparación.
*Al parecer jugará Benzema. Higuaín no ha superado las dolencias físicas y se cae del once.

TONTERÍAS SÍ,… PERO LAS JUSTAS.
por Borja Pardo
Leía recientemente, gracias a un tuitero de cabecera como es @jesusmalaga, un artículo del “periodista” de Marca, Miguel Serrano (a.k.a “El Látigo”) en el cual hace un ejercicio notable de apología de la estupidez, al afirmar sin rubor alguno que Pep Guardiola imita a José Mourinho, tanto dentro del campo como en las ruedas de prensa (jódete y baile que diría un castizo).
Os dejo el artículo -solo para paladares finos- que Serrano titulaba "El Marquesino Guardiola quiere ser Mourinho"
Para tan esperpéntica afirmación, “El Látigo” se basa en criterios científicos como la barba de tres días, sus gestos y sus ya conocidas pausas valorativas. ¡Que grande eres Miguelón!
Por cualquiera que haya visto algo de fútbol es sabido que Guardiola hace años que lleva barba de tres días (de dos o de cuatro si nos ponemos estrictos), que siempre ha gesticulado (el chico es nervioso, que le vamos a hacer) y que siempre, más aún desde que es entrenador, ha hecho pausas valorativas (más de una vez para morderse la lengua), ahora bien, ha llegado un lince como Serrano y ha sacado la conclusión que todo esto Pep lo hace para imitar a Mourinho. Chapeau campeón!
Así pues ya sabéis: Mourinho es el leitmotiv del catalán. Todo lo que hace Guardiola lo hace por y para asemejarse al “Estratega de Setúbal”.
Serrano además, aprovecha el folio y por el mismo precio (él va a tarifa plana) acusa a Guardiola de engreído, vanidoso y chuleta entre otras lindezas, con un símil de la madrastra de Blancanieves tan patético como desacertado, eso sí...todo ello con un tono muy periodístico y con la objetividad que caracteriza al personaje.
Sin duda, la mejor parte es cuando acusa a Guardiola de “contagiarse de
No es menos cierto, que otro objetivo principal del diario Marca se centra en cargarse al “Pipita” Higuaín, pero eso sería justo analizarlo otro día porque el tema también se las trae…
Guardiola es alguien que irrita, sobretodo si no eres azulgrana, eso es evidente y a las pruebas me remito, y es que el de Santpedor es tan equilibrado en sus valoraciones, sosegado en sus reflexiones y claro y directo en su proceder que hace que cualquier comparación resulte odiosa, sobretodo si lo comparas con Mourinho, un entrenador que como bien comenta el gran periodista Juan Carlos Crespo no ha sabido medir los tiempos y arriesga demasiado en su estrategia… tanto la de dentro del campo, como en la de fuera añadiría.
Recomiendo la lectura del post de @JCarlosCrespo
http://www.lawebdefutbol.com/2010/09/mourinho-arriesga-mucho-en-su.html
De forma maquiavélica, Serrano omite un pequeño o gran detalle, según se mire, como es que Guardiola atrae a los focos en el pre y en el post partido (es lo que tiene ser el entrenador de referencia en el planeta). Sin embargo, José es protagonista en el antes, en el después y esencialmente en el durante, en un claro intento de focalizar la atención ante la mediocridad de lo visto en el verde.
Que Guardiola y Mourinho pertenecen al star-system de los banquillos, es obvio, que sus ruedas de prensa son mediáticas y dejan titulares también lo es, pero mientras en el caso de Mourinho lo son por lo que dice, en el caso de Guardiola lo son por lo que calla (admiro su paciencia), y eso molesta mucho, como el que no quiera conceder entrevistas a ningún medio (eso molesta más si cabe, y de hecho algunos van locos por pasarle factura).
Ha de ser duro, hipotecar tu vida periodística y tus palabras por la llegada del luso al banquillo de Chamartín, y percatarse a las pocas semanas que tal vez el único señor que está a la altura de Guardiola sea Manuel Pellegrini, ese buen entrenador a la par que caballero (aunque parezca increíble, ambas cosas son compatibles) que se vio fuera del Madrid en buena parte gracias a la campaña orquestada por el Quijote y su séquito de Sancho Panzas (Serrano incluido).
Aún espero el artículo certero del Látigo Serrano en el que nos desvele a los mortales a quien quería parecerse el chileno, porque desde luego a Mourinho no creo, un Mourinho por cierto que aún tiene mucho trabajo extra por delante a pesar que si de él dependiera se iría de "colonias y campamentos" 10 días a su estimada Portugal. También espero artículo sobre eso…
Os relaciono este excepcional articulo que analiza con gran precision las consecuencias y los efectos de la eliminacion del Real Madrid ante el Lyon en el agitado escenario de la prensa deportiva.
Todo ello por obra y gracia del genial Ruben Uria que con este articulo dice cosas que pocos se atreven a decir.
Así funciona este "Gran Carnaval". Los que se frotaron las manos vendiendo "humo" en verano, son los mismos que ahora buscan culpables por las esquinas y disparan contra los cadáveres deportivos, apostados en sus trincheras de opinión. Así funciona el negocio del nuevo periodismo deportivo, a caballo entre un sudoku indescifrable y la prensa del corazón. Un periodismo de bufanda, colores y motines de opereta, que alimenta la confusión a pasos agigantados. Al punto de que hay quien confunde el "Marca" con la revista "Hala Madrid" y el "As" con el pravda oficial del equipo madridista. Y así le luce el pelo al mejor club del Siglo XX, el Real Madrid. Un club que ha caído en la desgracia de ser fagocitado hasta el tuétano por el monstruo de propaganda que él mismo ha consentido. Al Madrid le jalean si gana y el crujen cuando pierde. Siempre ha sido así, porque la universalidad del Madrid lo exige, pero nunca se había traspasado el umbral del mal gusto y la permanente falta de respeto, El "favor con favor se paga" ha dado paso a un azote en plaza pública con nombres, apellidos, jucios sumarísimos y un tsunami mediático cainita y revanchista. El equipo merengue malvive en una jaula con barrotes de oro, entre la chapa con autógrafo de Kaká y el edredón oficial de Guti, sometido a un extraño vínculo donde los mismos que le lavan los pies con agua de rosas, le corren a gorrazos. A esta especie de prensa, carnívora por naturaleza - periodista sí come carne de periodista-, el argentino Daniel Alberto Pasarella le tomó la medida cuando bautizó a los fenómenos como "los invictos". Tuvo el dardo en la palabra, porque ese tipo de periodistas nunca pierde. La victoria ajena, la hacen suya. El fracaso de los demás, por descontado, es su triunfo. Ellos, faltaría más, ya habían profetizado el sonido de las trompetas que anunciaban el Apocalipsis. Para los corifeos de la prensa Lewinsky sólo existe una verdad absoluta, la que venda más periódicos y arme más ruido.
Si en verano hay que vender periódicos como rosquillas, prima el periodismo de amistad y se procede a la espiral de reportajes amables para concienciar al personal de que los pedos de un equipo - esta vez el Madrid- huelen a "Barón Dandy". Si hay oposición y escollos en el camino, existen recursos y debates populistas para que la opinión prime sobre los hechos. Y afloran innovaciones contemporáneas, como la delVillarato, copyright de Alfredo Relaño (magnífico periodista poseído por un personaje ficticio), surgido para recortar lectores a la competencia. Cuando no hay árbitros que culpar ni polémicas que encender, llega la hora de la verdad. Y entonces su caballo ganador - en este caso, el Madrid- se cae en el primer obstáculo y se disparan las alarmas. El Madrid, número uno en ventas, se autodestruye sin motivo aparente. Entonces el rodillo gira y lo que eran lametones se vuelven bofetones. Y su apuesta, en esta caso el Real Madrid, en la piel de sus directivos, entrenador y jugadores, resulta azotado sin piedad. De esa guisa, los pesebreros se convierten en inquisidores. Y quien era estrella, ve las estrellas. Entonces, cuando ya es demasiado tarde, caen en la cuenta de que la venta de teorías de la conspiración y artículos forofos es directamente proporcional a la decepción mayúscula que provoca cada derrota del Madrid. Y cuando el Madrid cae en desgracia, llega el descabello. El Madrid queda relegado al papel de preservativo barato. A un simple "usar y tirar". Y se abre un nuevo "modus operandi". Los que escribían con pasamontañas, formaban la cofradía del lametón y relataban conjuras que ni ellos mismos creían, retoman su fervorín y entonan ahora el "sálvese quien pueda", la hecatombe, la catástrofe y el este cuento se acabó.
Juez y también parte, los cofrades de la prensa Lewsinky borran de la faz de la tierra sus loas, chanzas y vítores a la cusa madridista. Y cuando el tren ha descarrilado, se bajan en marcha para salvar esa parte donde la espalda pierde su casto nombre. Es una huída hacia delante. Sálvese quien pueda. Las mujeres y los directores de periódico primero. Nuevo objetivo,"Operación tierra quemada". Una cruzada anti-sistema donde no importan las soluciones, sino los culpables. A falta de héroes, también vende señalar a villanos. Si no hay Gutis que ensalzar ni Ronaldos que loar, siempre viene bien tener Pellegrinis que fusilar y Kakás que ejecutar. Que parezca un accidente. Un resultado, sólo uno, tornado los besos de tornillo en una caza de brujas.
Valdano fue valiente al denunciar que "los tiempos del club no son los del periodismo". Pero la práctica deja en mal lugar el deber ser. Mientras cierto sector de la prensa se ponga el pasamontañas, escriba con bufanda y se marque editoriales judeo-masónicos, el Real Madrid seguirá viviendo en una burbuja, víctima del halago y el peloteo, pero víctima también de la la humillación en el fracaso. A las pruebas conviene remitirse: En una semana, el periodismo Lewinsky ha travestido al mejor Real Madrid de la historia y aspirante a todo, a ser una banda donde existe un culpable de todo, el entrenador. Sólo dos horas después del batacazo europeo del Real Madrid, el antaño prestigioso y sensacional "Marca" dejaba su papel de periódico deportivo y daba paso a una crónica de sucesos. Sólo 24 horas después, "Marca" se ha transformado en
Allá cada quien con su negocio, su forma de entender el periodismo y por supuesto, son su libertad de expresión. Pero una vez aceptado barco como animal acuático, resulta que la policía no es tonta, que empieza a calar de qué va esta película y que pasar de éxtasis a hecatombe en 24 horas no resulta digerible ni admisible para los que saben leer y escribir. Puestos a ejercer esa libertad de prensa y de expresión, en igualdad de condiciones por supuesto, lo que pide el cuerpo no es mirar hacia otro lado. Me pregunto qué pensaría el director de lo que queda de "Marca" si la web oficial del Real Madrid propusiera estas encuestas:"¿Qué crack debe fichar el "Marca" para ofrecer más calidad a sus lectores?" (Jimmy Giménez Arnau o el doctor Bartolomé Beltrán no valdrían, porque ya ejercen). A esa podría seguir otra: "¿Qué director ficharía usted para el "Marca" el año que viene?". Y podría cerrar la tercera, preguntando al personal algo así como "¿A qué señores del "Marca" les daría usted la baja el año que viene?". En esta, en vez de aparecer los nombres de Drenthe, Higuaín o Raúl, por ejemplo, aparecerían los de Eduardo Inda, Roberto Gómez o Leticia Sabater, por poner otros ejemplos. Por supuesto, la web del Real Madrid debería hacer estas encuestas una vez que su boletín oficial, el que se entrega antes y después de cada partido, le hubiera dedicado la portada del mismo al señor Eduardo Inda - contra el que no tengo nada ni conozco de nada- bajo el titular acusador de "Fuera. Adiós Marca, adiós Inda".
Hasta entonces, seguirá la sangría de despropósitos, golpes bajos, insidias y faltas de respeto. Seguirá la trituradora y empaladora humana para los héroes que, cuando ya no sirven, se convierten en villanos.Seguirá habiendo barra libre para que los corifeos y palmeros. Seguirán elevando a los altares a los mitos para, una vez caídos en desgracia, disparar a su cadáver todavía caliente. Los miembros de
Rubén Uría / Eurosport
http://es.eurosport.yahoo.com/futbol/ruben-uria/article/8690/