lunes, 17 de enero de 2011

Teatro del bueno.






Ayer finalizó la primera vuelta del campeonato nacional de Liga y lo hizo coronando al FC Barcelona como “campeón de invierno”. Los hombres de Guardiola vapulearon a un pobre Málaga (4-1) y firmaron una primera vuelta sublime en la cual han conseguido la friolera de 52 puntos de los 57 posibles. Sólo han concedido una derrota ante el Hércules (0-2) y un empate ante el Mallorca (1-1), ambos pinchazos producidos en el Camp Nou.

Como visitante el Barça ha hecho un “perfect”, ganando todos los encuentros a domicilio de esta primera vuelta, algo sencillamente impresionante.

Ha marcado la friolera de 61 goles y Victor Valdés solo ha sido batido en 11 ocasiones. El goal average de +50 lo dice todo. El Real Madrid tiene un goal average +30 por ejemplo.

El tridente ofensivo titular del Barça suma 42 goles (Messi 18, Villa 14, Pedro 10).

Estas cifras unidas sirven para que el Barça 10/11 sea el mejor equipo de la historia del fútbol español a estas alturas de competición. Nada más y nada menos. ¿Fin de ciclo?...va a ser que no. Teatro del bueno… sin duda.

Por su parte el Real Madrid cosechó un empate en Almería que le deja a cuatro puntos de los azulgranas (que de facto son cinco si computamos el goal average). Dicho empate lo deja instalado en una ambiente de crispación el cual seguramente viene motivado por la excelencia azulgrana. Ya saben, "la teoría de los vasos comunicantes" y el famoso "puente aéreo".

¿Una distancia insalvable? Atendiendo a como está el Barça lo puede parecer, pero la grandeza de este deporte radica en su volatilidad y en que lo probable jamás es seguro, a eso precisamente se agarra con fuerza el madridismo para hacer cambiar la tendencia, una tendencia que por otro lado viene imperando desde hace casi tres años.

Ayer en Almería se vio seguramente el peor Madrid de la temporada, un conjunto lacónico, sin “9”, sin ideas, sin gato y sin perro, el cual estuvo a punto de perder el partido ante un Almería disciplinado que de la mano de Oltra parece haber recuperado bríos pretéritos.

El Real Madrid fue ayer víctima de su autocomplacencia, (algo que de la mano de Mourinho no suele ser habitual) y también sufrió una nefasta actuación del colegiado Pérez Lasa que dejó sin señalar dos penaltis a favor de los blancos.

La mala actuación de Pérez Lasa ayer en Almería sirve para darle keroseno a los pirómanos blancos que ven conspiraciones y fantasmas hasta en el café.

No servirá de nada pero al Barcelona en 19 partidos le han señalado un penalti a favor y al Real Madrid seis. Los árbitros en España son malos, y la prensa, aficionados, dirigentes y jugadores no les ayudan demasiado a desempeñar su trabajo. No está de más recordarlo de vez en cuando. No es opinión, es información.

En cualquier caso estaremos de acuerdo que el hecho que dos clubes como el Real Madrid o Barcelona, transatlánticos de nuestra Liga, se quejen de los árbitros (incluso cuando tienen razón) es cuanto menos indecente, y es que ambos tienen mucho que callar.

En esta primera vuelta hemos podido presenciar buen fútbol por parte de muchos equipos, destacando más allá de la excelencia de la precisa maquinaria azulgrana, la pegada y contundencia mostrada por el Real Madrid en muchos partidos, la disciplina y fortaleza en el fortín de Cornellà-El Prat ofrecida por un gran Espanyol y el buen juego del Villarreal liderado por un Borja Valero excelso.

Sin embargo, al final los titulares y las luces de neón en estos cuatro meses se los han llevado un penalti no señalado, una expulsión perdonada, una declaración de Mourinho por aquí, el hijo de éste por allí, un guiño de Guardiola hacia su renovación o unas declaraciones de Preciado. Humo,...mucho humo. Se vende lo accesorio y se minimiza lo esencial, ¿las motivaciones?...no lo sé.

La tensión, las conspiraciones, los villaratos y las salidas de tono están a la orden del día en esta Liga BBVA hasta el punto que ha llegado un momento en que lo futbolístico es la excusa, y todo el “atrezzo” que lo rodea (ruedas de prensa, tertulias, vender diarios, polémicas, etc…) es el objetivo. Es penoso pero es así. A las pruebas me remito.

Lo más triste de todo, es que todos somos cómplices, por aceptarlo y por permitirlo. Estamos asistiendo a una función de teatro donde pensamos que somos el público y en verdad somos las marionetas. En tu mano está el cambiarlo.

3 comentarios:

Juanma Perera Izquierdo dijo...

Hay dos cosas que tengo muy claras. Una, que "este" Madrid no le puede ganar nunca a "este" Barça. La otra, que no existe un techo para tan grandioso espectáculo que ofrecen estos. Y vale, mucha milonga hay lanzándose desde la capital, pero la realidad está ahí. Como tú dices, ver al Barça es "ir al teatro" y ver al Madrid es como ver "una película mala de la que ya sabes el final, o simplemente, no te gusta".
Un abrazo, Borja!! Y bienvenido!

-p3q- dijo...

Sencillamente magnifico.

Anónimo dijo...

Creo que sigue habiendo Liga pese a los cuatro puntos de distancia. Escandalosa primera vuelta del Barca, batiendo record. 52 de 57. Con decir eso, sobran las palabras.

Un saludo!